oy de las personas que no se dejan llevar por los comentarios u opiniones ajenas, sean muchos o pocos; prefiero corroborar la información por mano propia. Desde que salió, la crítica especializada despedazó The Bride. Ahora que he podido verla, confirmo que es un raro intento de cuento derivado de la novela Frankenstein, de Mary Shelley.
La trama nos narra la historia de Ida, una mujer que se movía en el mundo de la mafia y que, durante una festividad, es poseída por Mary Shelley y empieza a hablar de más, lo que, subsecuentemente, provoca que la asesinen. En un hecho independiente, el monstruo de Frankenstein se reúne con una científica trastornada con quien replica el experimento que lo creó, empleando el cuerpo de Ida para ello. Ya reanimada, pero con una memoria casi nula de su pasado, ella se hace llamar Penélope. Tanto Frankenstein como Penélope viven aventuras como alborotadores y, al ser considerados monstruos por su evidente apariencia, llaman la atención tanto de la policía como de la mafia, que logra reconocer a Ida. Al final, ambos —quien ahora se autodenomina «la Novia»— son emboscados en la casa de la científica y acribillados. No obstante, la doctora activa la máquina al cierre, dejándonos ver que ambos regresan a la vida. En la escena post-créditos, se aprecia a un grupo de mujeres con la apariencia de la Novia que tienen atrapado al jefe de la mafia y se disponen a matarlo.
Una desventaja que noté desde el inicio, y que no me gustó, fue el uso de Shelley como un fantasma que ocupa un cuerpo al azar en el presente y que procura llevar a cabo sus ideas feministas. Estos son los momentos en que Ida pierde el control y se comporta de forma errática; algo que, en ocasiones, ayuda a su causa, pero que en otras la perjudica. Por lo tanto, para quien espera una película de acción exótica al estilo Bonnie y Clyde, la cinta se vuelve tediosa y lenta. Creo que el fracaso depende tanto del guion, que puede resultar muy pretencioso y, por ende, incomprendido en la práctica por el público, como de la falta de una actriz con más renombre y carisma.
En conclusión, La Novia es un drama filosófico, aspiracional y reflexivo cuyo mensaje no me queda claro, y es muy posible que a muchos otros tampoco. La película es lenta y no hay momento en que te atrape. La recomiendo para ponerla mientras trapeas, cocinas o realizas alguna actividad más importante y solo quieras ahogar el silencio con el ruido de la televisión.






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