Las series biográficas son, a veces, entretenidas; otras, aburridas, pero por lo general no son muy fieles a la realidad. ¡Claro! No se busca hacer una cacería de brujas, sino resaltar los aspectos positivos del famoso en cuestión. Michael es justo eso.

La trama se sitúa en sus inicios con los Jackson Five y su transición a solista. Abarca, aproximadamente, los diez años en los que alcanzó la fama que lo convirtió en la leyenda que es hoy. Por eso, el público puede entender el cambio en su color de piel debido al vitíligo que sufría, la cirugía que lo llevó a modificar su nariz y la razón por la que decidió separarse profesional y, eventualmente, personalmente de su padre. En ningún momento vemos algo que nos haga pensar que Michael tuviera sentimientos pedófilos; de hecho, para eso están las escenas de la juguetería y el hospital infantil. Me resulta curioso que nunca se mencionara el rumor de que dormía en una cámara hiperbárica; quizás se lo guardaron para una segunda parte. Tampoco se explica la relación con figuras como Quincy Jones, siendo que todo lo relacionado con su imagen pública lo manejaba su papá. La relación con su hermana La Toya apenas se toca por encima, y así podríamos seguir con varios detalles que parecen más datos curiosos de internet.

Las actuaciones son buenas en general, aunque no hay ninguna que te haga confundir al actor con el artista real. Jaafar Jackson cumple con los pasos y expresiones del cantante, pero no logra conectar del todo con el público. Puede ser un problema de dirección, aunque me inclino más por falta de experiencia. El resto del elenco hace bien su trabajo.

Al ser una película sobre un músico, es obvio que la banda sonora está llena de sus canciones más importantes y del proceso detrás de temas como «Billie Jean». Para mí, esto es lo más relevante, pues su legado musical sigue llegando a las nuevas generaciones. Funcionó con la cinta de Queen y Freddie Mercury, así que no hay razón para que aquí sea la excepción.

En conclusión, Michael es una biografía hecha a la medida. El Rey del Pop es retratado como un ángel que llegó para alegrar nuestros oídos y que, como todo ángel, no tiene sombra alguna. Precisamente por ser un relato tan perfecto de un ser «perfecto», puede resultar poco atractiva. Recomiendo verla como un documental que promueve la obra del artista, y no como un drama de farándula que busca explotar chismes de alguien que ya no puede defenderse.

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