Power Rangers es una franquicia de culto para múltiples generaciones, y su ícono indiscutible siempre será el Ranger Verde, Jason David Frank. Tras su trágico fallecimiento hace un par de años, su proyecto póstumo finalmente ha visto la luz. La pregunta obligada para los fans es: ¿logra Legend of the White Dragon estar a la altura de la memoria de esta estrella de la cultura pop?
La historia nos presenta el enfrentamiento entre el Dragón Blanco (el héroe, interpretado por Frank) y Ashtagor, un villano empeñado en destruir y dominar el mundo. Tras una batalla devastadora que arrasa con gran parte de la ciudad, Ashtagor logra inculpar al héroe de la destrucción, obligando al Dragón Blanco a retirarse en el exilio.
Años más tarde, Erik Reed (la identidad civil del Dragón) se reencuentra con sus aliados y descubre una oportunidad para recuperar sus habilidades y limpiar su nombre. Sin embargo, en el proceso rompe el Cristal del Poder. Una de las piezas cae en manos de un empresario tecnológico que culpa al Dragón de la muerte de su esposa; consumido por el odio y potenciado por el cristal, este antagonista asume la identidad del Dragón Prime. La cacería obliga a Erik a huir al Himalaya para restaurar su poder original. Allí se desata un intenso enfrentamiento donde el Dragón Blanco logra derrotar a su némesis, recuperar la otra mitad del cristal y alcanzar un nuevo nivel de poder, probando finalmente su inocencia ante el mundo y jurando dar caza definitiva a Ashtagor.
A nivel técnico y de actuaciones, la película lleva el sello inconfundible de la productora Bat in the Sun. Con más de una década de experiencia en YouTube (famosos por sus fan films que enfrentan a personajes como Wolverine contra Wonder Woman o Batman contra Darth Vader), entregan efectos visuales con un estándar de televisión independiente y un elenco conformado por actores de nicho y cosplayers reconocidos.
Legend of the White Dragon funciona como un homenaje sincero que honra las raíces de Jason David Frank al intentar construir un nuevo universo de fantasía. Como producto inspirado en el legado de Power Rangers, es bastante cumplidora y nostálgica. Sin embargo, como película de acción se queda corta: las coreografías de combate se sienten lentas y la falta de inversión en una segunda cámara durante el rodaje limita las opciones en edición, restándole dinamismo a las peleas. Tristemente, con la partida tanto de Frank como del actor Michael Madsen (el padre de Erik en la cinta), es poco probable que este proyecto continúe, quedando como la última y emotiva transformación de un héroe de nuestra infancia.






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