En la relojería hay una tentación peligrosa: pensar que para tener un buen reloj de campo necesitas desembolsar una cantidad considerable por un Hamilton Khaki Field. Pero tampoco tienes que conformarte con cualquier reloj de latón que prometa aventuras militares mientras envejece prematuramente con el sudor. En ese punto intermedio encontramos al Lorus Sports RH987FX9, un reloj que lleva exactamente un año conmigo y que ha demostrado tener argumentos para ganarse un lugar en la colección.

🪖 Un año de servicio

Durante estos doce meses he cambiado su correa en dos ocasiones. Primero utilicé una NATO verde oliva, que reforzaba su estética militar clásica aunque no hacía lucir su dial oscuro pero lo volvía más cómodo en comparación a la horrible correa original. Actualmente lleva una NATO negra con una franja dorada en el centro, combinación que, en mi opinión, le da ese toque deportivo y militar que el reloj merece. A veces, un simple cambio de correa transforma por completo la personalidad de una pieza sin necesidad de gastar una fortuna.

En cuanto a la precisión, he tenido que ajustar la hora solamente dos veces durante todo el año. Eso sí, mi unidad tiene tendencia a adelantarse. No es algo que me haya impedido utilizarlo, pero conviene mencionarlo: la experiencia de una unidad concreta no garantiza que todas se comporten igual.

👀 Legibilidad: aquí sí hay buenas noticias

Uno de los detalles que más me gustan es cómo están ejecutados los números de la esfera. Los acabados y el contraste permiten leer la hora con facilidad, incluso en condiciones de penumbra. Es una característica que agradezco especialmente en un reloj de campo: de poco sirve una estética militar muy convincente si necesitas un reflector industrial para distinguir la hora.

El lumen, por desgracia, es otra historia. Dura muy poco y deja bastante que desear. Sin embargo, los indicadores blancos ayudan a conservar cierta legibilidad cuando no hay luz disponible. No sustituye a una buena luminiscencia, pero al menos el reloj no se vuelve completamente inútil en cuanto cae la noche.

⚖️ Peso y proporciones: hay que acostumbrarse

El RH987FX9 no es precisamente ligero. Al principio me costó acostumbrarme a su peso, especialmente viniendo de relojes que prácticamente desaparecen en la muñeca. Con el tiempo dejé de prestarle tanta atención, pero es un aspecto que debes considerar si prefieres relojes ligeros.

También es algo ancho para mi muñeca delgada. Afortunadamente, la forma de las asas ayuda a que no parezca tan grande como podría sugerir su diámetro. Tiene presencia sin llegar a convertirse en una sartén relojera.

🛠️ ¿Qué tal soporta el uso diario?

Aquí viene uno de los puntos que más valoro: ha recibido golpes directos en el cristal y no presenta rayones significativos. Después de un año, eso me parece una buena señal para un reloj que utilizo sin demasiadas ceremonias.

No significa que sea indestructible ni que convenga utilizarlo como herramienta de demolición, pero sí me da confianza para llevarlo a diario sin estar pendiente de cada roce accidental.

💰 ¿Vale la pena como reloj de campo?

Si quieres entrar al mundo de los field watches, pero el presupuesto no alcanza para un Hamilton Khaki Field, el Lorus Sports RH987FX9 merece estar en tu lista de candidatos. Y si prefieres evitar una caja de latón como la de ciertas versiones del Timex Expedition, también tiene argumentos interesantes, aunque siempre conviene verificar los materiales de la referencia exacta que estés comprando.

Lorus pertenece al grupo Seiko Epson, y su propuesta se centra en ofrecer relojes accesibles con diseños funcionales. Eso no convierte automáticamente cada modelo en una maravilla relojera, pero sí hace que valga la pena mirar su catálogo antes de asumir que necesitas gastar mucho más.

¿Lo recomiendo? Sí. Especialmente si quieres un reloj de campo para usarlo de verdad y no una pieza que termine viviendo sobre un cojín mientras tú tienes miedo de sacarla de casa.

El Lorus Sports RH987FX9 no pretende jugar en la misma liga que un Hamilton en acabados o posicionamiento, pero tampoco necesita hacerlo. Después de un año, sigue cumpliendo su cometido y ha soportado el trato cotidiano sin mostrar daños importantes en el cristal.

Y con esa NATO negra y dorada, además, luce bastante más interesante de lo que su precio podría hacer pensar.

Porque un reloj de campo no debería darte miedo de usarlo. Debería darte ganas de salir con él.

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