Costumbres de la televisión: si una serie se vuelve un éxito, hay que sacarle provecho con una serie derivada y así sucesivamente, hasta que el concepto deje de ser del agrado del público. Neagley viene a ser justo eso para Reacher.
La serie empieza con un caso en el que Reacher apoya a Neagley, algo normal considerando que ella ha hecho lo mismo en la serie de Jack y que sirve muy bien para atraer al público original. Poco después, Frances se entera de que un amigo de la infancia murió de manera sospechosa y se pone a investigar. Sus pesquisas la llevan a un grupo religioso que produce alimentos orgánicos, los cuales se siembran y cosechan en sus propias instalaciones. Con la ayuda de un policía, la secretaria del despacho de investigación para el que trabajaba Neagley y un vagabundo infiltrado en el grupo, logra conseguir las pruebas para detener a los malosos. Como es común, siempre hay un tercero que mueve los hilos y que cuenta con mucho capital financiero; este socio decide acabar con el grupo para eliminar las evidencias que puedan llevar las investigaciones hacia él. Neagley y compañía tienen casi la misma idea y conforman el equipo de choque, logrando en el proceso liberar a la mayor cantidad de jóvenes y obtener las pruebas de los movimientos turbios de la secta y de su socio. Al final, Neagley crea su propia compañía de investigación junto con sus nuevos amigos y compañeros.
Las actuaciones están acordes al tema de la serie. A Maria Sten como Neagley la siento un poco más disminuida que en sus participaciones en Reacher, posiblemente porque se le intenta dar más atención al origen de su hafefobia. Aunque en la otra serie ella era más táctica y eficaz, aquí la experiencia es de mayor vulnerabilidad, más «normal». Quizá sea también porque ahora ella lidera la serie y no se pretende que sea simplemente un «Reacher con senos». Adeline Rudolph, como Renee, es una cara cada vez más conocida por su papel de Agatha en la reciente serie de Sabrina y como Kitana en Mortal Kombat; aquí su transición va de ser una secretaria a un apoyo de campo. Las actuaciones, en general, no son nada excepcional ni hay mucho que destacar.
Los efectos especiales están muy bien, aunque la explosión final —que combina efectos digitales con prácticos— me quedó a deber un poco; pero en lo general cumplen. Si acaso, extraño los créditos finales con alguna canción de rock o blues al estilo Reacher, un detalle que bien podrían haber adaptado con algún otro ritmo para esta serie.
En conclusión, Neagley es un buen postre para quienes gustan de Reacher y quieren un poco más. No obstante, la violencia está algo disminuida y la forma de resolver sus misterios o de tomar decisiones me resulta muy caricaturesca. Aun así, apoyo la idea de una segunda temporada para poder corregir y definir el tono de la serie. La recomiendo, aunque sugiero que la vean sin grandes expectativas.






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