La historia se centra en un grupo de hombres mayores de 40 años, un club de Toby, en alguna parte de los utópicos Estados Unidos. Estos señores como pasatiempo o hobbie tienen el montar en motos tipo, pues no se que marcan sean, Harley Davidson. Cada uno de ellos tiene un problema personal, Doug esta fastidiado de la rutina de ser dentista, Bobby es un mandilón, Dudley es un geek de computadoras y Woody se esta divorciando de su esposa super modelo, por tanto para alejarse de dichos problemas deciden cambiar de estilo de vida y vivir como motociclistas rebeldes. Es decir viajar por la carretera, sin rumbo fijo y sin compromiso alguno. Esto los llevara a tener una confrontación con un verdadero grupo de rebeldes. A partir de ello harán frente a sus propios complejos y temores. Todo esto adornado con una buena cantidad de gags y situaciones cómicas.
Las actuaciones en general son buenas. Tim Allen interpretando al metódico dentista Doug Madsen resulta convincente en ratos y en otros le es imposible recrear a su personaje de Mejorando la Casa. John Travolta como Woody Stevens es el más desabrido de todos, pues su actuación se siente forzada y poco convincente. Este es el que más desentona. Martin Lawrence interpretando al mandilón Bobby Davis pasa sin pena y sin gloria. Más que nada porque el papel no aporta más que algunos gags muy buenos que intercambia con el personaje de Dudley. William H. Macy en su papel de Dudley Frank es de lo mejor de la cinta. Su inocencia más las bromas y situaciones en las que se ve envuelto levantan el aspecto cómico de la cinta sino es que se basan integramente en el. Ray Liotta en su papel de maloso Jack es como siempre que actúa de malvado un agasajo.Peter Fonda como Damien hace una aparición especial que no le da pero tampoco le quita nada. El resto del elenco cumple su labor.
Los efectos especiales no existen. Los escenarios son en locaciones abiertas y reales. El vestuario no es muy elaborado. Las motocicletas todas son muy chidas. La música es agradable aunque se sigue extrañando un poco de metal.
En conclusión esta cinta es un buen pretexto para gastar en la entrada al cine. Yo la verdad tenia pocas expectativas más cuando vi las bromas que aunque bobas consiguen arrancar una que otra carcajada y conforme se desarrollaba la cinta no me aburría o me sentía incomodo, mi opinión cambio radicalmente. Lo que se me hace aburrido o de sobra es la aparición del señor Fonda. En Ghost Rider encarno al diablo y en esta a algo más real, un motociclista rebelde. La razón de ello es obviamente el tema central de la cinta, motociclistas. Y siendo Fonda el icono de Easy Rider parece dogmático el hecho de que en cada cinta donde aparezcan este tipo de personas el haga una aparición casi obligatoria. De ahí en fuera solo se extraña algo de atractivo visual color carne desnuda.
es de las cintas rescatables.






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