Ya he hablado de segundas temporadas, segundas versiones, segundas oportunidades en anteriores ocasiones. En el caso de One Piece, la serie en vivo o live action desarrollada por Netflix, es satisfactoriamente una serie que continúa con la misma línea que la temporada uno. Simplifica la muy larga trama de la animación, la vuelve más digerible sin abandonar la esencia del material original.
La trama de esta serie narra lo que yo recuerdo fue la segunda temporada de la animación aunque puedo estar muy equivocado pues ya tiene más de 20 años que intenté ver la caricatura. Pero como es lógico, continúa donde quedó la temporada anterior y Luffy consigue llegar a la Gran Ruta para luego ir haciendo escalas en las distintas islas que se va encontrando. Los enemigos aquí son los Barrocos que están involucrados con el reino de Alabasta y por ende con la princesa Vivi, Los elementos importantes aquí son Zoro obteniendo sus espadas, Vivi y Chopper uniéndose a la tripulación. El final de temporada queda con los la tripulación de los sombreros de paja viajando hacia Alabasta para ayudar a Vivi y conociendo la identidad del Señor 0 o Cocodrilo.
Lo malo a mi parecer es la calidad en las escenas de acción. Es muy notorio el uso de cables para muchas acrobacias y coreografías. Se entiende porque los actores no tienen un background en artes marciales aunque con manejo de cámaras eso se podría corregir. Ignoro porque no han mejorado este aspecto que sí reduce la calidad de la producción. Los efectos visuales son buenos para una serie de este tipo y es notoria la inversión en este aspecto cuando vemos la animación del Rey Wapol y del reno Chopper. Supongo que por estos elementos además de las animaciones de Número 3 cuando lanza sus ataque de cera no quedó mucho presupuesto para animar completamente a Chopper. Pues para mi gusto en su forma humanoide mamada no emplearon más animación y se empleó una botarga que no se veía impactante ni muy convincente.
Lo bueno es que se intenta seguir todo como luce en la animación y también se emplea esa misma narrativa. No se intenta en algún momento hacerlo realista. Es realmente ver la animación pero con humanos reales interactuando entre sí y su entorno. Muy bien cuidada la escenografía. La banda sonora no se si es prestada de la animación pero en ningún momento siendo que la música no sea coherente con los eventos en pantalla ni con el tono de los mismos. También me gusta el vestuario que a pesar de no ser idéntico es parecido y obviamente luzca que es ropa y no como un elemento estético. Las actuaciones siguen siendo adecuadas al tono de la serie creo que por lo mismo los capítulos son fluidos, entretenidos y disfrutables. Finalmente, como dije al inicio, su punto más fuerte es que no está apegada fielmente, como calca, a la animación. Pues el motivo que me alejó de Luffy, además de su personalidad, fue lo lenta de la trama. Eran muchos episodios para pasar de un punto A a uno B. Dragon Ball era directa y práctica a pesar de sus capítulos de relleno, One Piece se parecía a los Supercampeones con la diferencia que aquí las horas no eran de porteria a porteria, eran en toda la trama, en el viaje, en un descanso, en la isla, mientras salían de la isla, etc. Ahora es rápida, concreta y por eso me gusta más, y me atrevo a decir que a mucha gente le pasó lo mismo.
En conclusión, One Piece Segunda Temporada es una serie de Netflix que los amantes de la animación no deben dejar pasar y que neófitos o gente ajena a la animación disfrutara. Tiene un buen nivel de producción por lo que no deben esperar un nivel a lo que hace México con la adaptación de series extranjeras.






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