La primera temporada de esta serie de Prime resultó ser buena, tan buena que atrapó a personas que jamás han jugado el videojuego o han escuchado de él. La segunda temporada creó la expectativa por saber si Lucy, Sugar Bomb, podría atrapar a su padre y conseguir algún cambio en el territorio de lo que era los Estados Unidos de Norteamérica, y el paradero de la familia del indolente Ghoul, Cooper Howard.
La trama y tono de la serie no cambia. Lucy continúa persiguiendo a su padre hasta Las Vegas, el Ghoul va con ella, Maximus causa algunos problemas en su clan y el público descubre que Stephanie Harper tiene que ver con Hank, el papá de Lucy. Al final Hank se hace un lavado cerebral y no es de utilidad para las dudas que Lucy y el público tenemos. Maximus se reúne con Lucy y consigue quitarle la fusión fría a la Hermandad. Cooper entre los problemas que él mismo provoca y los que ocasiona Lucy consigue llegar al refugio de su familia pero no se encuentran allí. El hermano de Lucy va descubriendo la estructura del refugio 31 y sus integrantes en el panorama general de la guerra y los refugios. Se activa un protocolo que notifica a las personas que habitan en la ciudad tecnológica que vimos al inicio de la serie y que es de donde se escapó el perro que va con Lucy y Ghoul.
Los efectos continúan siendo aceptables para ser televisión. La banda sonora es buena y tiene unas canciones que no se esperan en una serie gringa, menos en la época Trump anti extranjeros como un tema de Rafael, además de que armoniza con el tono de la serie. Las actuaciones en general son buenas y junto con el guión hacen que la serie se sienta más corta de lo que es.
En conclusión, Fallout Temporada 2 es una serie entretenida y fluida que como toda serie norteamericana lleva el mensaje moral de que ellos, los gringos, pueden con todo aun cuando ellos mismos son la causa de su propio mal. La recomiendo ampliamente pues no pierde calidad como otras series en sus temporadas siguientes.






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