Esta cinta iba a quedar en la lista de películas que “algun” dia me pondría a ver después de ver la lista de películas que “si quiero” ver. Pero así como la cinta te maneja los caprichos y giros de la vida, así fue la suerte para que yo me sentara a verla. Y no es por Timothée Chalamet pues lo he visto actuar en Wonka y en Dune y me ha gustado su trabajo. Más bien el tema de la cinta el cual creí que iba más por el aspecto deportivo (records, tiempos, trofeos) y no por algo más personal y visceral.
La trama de las sinopsis de los cines es la historia de superación de un jugador de ping pong que después de ser derrotado lucha contra todo para conseguir su sueño de obtener una revancha contra el jugador que lo eliminó anteriormente del campeonato mundial. Hasta ahí muy simple. Una historia más de un deportista que sobresale de los demás aun cuando el sistema, una discapacidad o la carencia económica jugaban en contra. Pero mi sorpresa fue que Marty era un personaje con una gran voluntad pero era sumamente egoísta, a tal grado que llegaba a mentir y manipular a sus “amigos”, a defraudar a su madre y a escapar de los compromisos para evitar sentirse sometido. En pocas palabras, era un patán que estaba enajenado con ganar en el ping pong.
Las actuaciones son muy buenas. Timothée Chalamet como Marty logra combinar lo encantador de este ladronzuelo con la poca visión o la visión a corto plazo que caracteriza cada uno de los planes que establece Marty. Y cuando pensabas que Marty no podía cambiar, al final, su “caída del veinte” o caída en conciencia le da a la interpretación de Chalamet gran valor. Gwyneth Paltrow como la señora Kay Stone desarrolla bien el papel de gorrioncillo atrapado en una jaula de oro que al conocer al coqueto y ambicioso, de la manera de entusiasmo y sueños, joven ella sucumba a las pasiones carnales. Fran Drescher como la mamá de Marty tiene poco tiempo en pantalla y también poca relevancia para la trama. Odessa A’zion como Rachel logra generar la química necesaria para que tanto Martty como Rachel giren en su propio remolino de mentiras y consecuencias.
La banda sonora es muy buena así como el vestuario que representa esa época. Los efectos visuales para los partidos de ping pong son tan buenos que te hacen recordar a Forrest Gump.
En conclusión, Marty Supreme es un drama que puede o no gustarte pero que demuestra la calidad histriónica de Chalamet y el porque es el actor más joven en recibir 3 nominaciones al Oscar. Si te gustan las historias deportivas o películas de época esta cinta te dará un buen rato de entretenimiento.






Deja un comentario