Y llega la parte 4 o si somos más puristas, el capítulo 3.2 de la saga exterminio y como era de esperarse es un poco menos sentimental y más enfocada a la acción. Sin embargo no consigue llevar al público a los niveles de adrenalina que generó la primera parte.
La trama continúa con Spike encontrando a una pandilla rara de fanáticos y psicóticos que luchan por el simple hecho de sobrevivir. Jimmy Crystal nos fue presentado al inicio del capítulo anterior dejando claro que era un fanático manipulador que robaba y mataba sin piedad. Hasta que llegan al templo de los huesos del doctor Ian Kelson. A la par de la desventura de Spike en el grupo de los Dedos el doctor experimenta con Sansón pues se da cuenta que Sansón disfruta de drogarse e infiere que posiblemente su mente se esclarezca de la psicosis generada por el virus zombie. Su investigación se ve acelerada por la llegada de Jimmy y su gente al templo. Jimmy platica con Kelson acerca de que necesita que actúe para que su gente siga confiando en él y de esa manera dejar a Kelson en paz. Todo se echa a perder cuando Kelson reconoce a Spike entre los Dedos y cambia el trato establecido. Ambos pelean siendo Kelson herido de muerte pero Jimmy es desenmascarado, amarrado y dejado a su suerte en el templo. Sansón llega poco antes de que Kelson muera y le agradece por curar su mente para luego llevarse su cadaver. Tiempo después Spike y su nueva amiga escapan de un grupo de zombies aunque reciben apoyo de Jim, el personaje con quién inicia la saga de Exterminio.
La trama aunque presenta más acción y menos trasfondo de los personajes sigue siendo lenta. No es una historia meramente de zombies atacando y humanos sanos defendiéndose. Hay un desarrollo de un personaje que se nos introdujo al inicio de la cinta anterior y que vimos solamente al final de esa cinta. También podemos entender un poco la soledad del doctor Kelson y el porque entabla una amistad ambigua con el alfa Sansón. También pudimos conocer un poco de quién fue Sansón antes del contagio y que hay una cura para la esquizofrenia causada por la enfermedad. La intensidad de gore es normal aunque la violencia entre humanos sanos es de proporciones medievales.
La banda sonora es buena, principalmente lo que nos aporta Kelson. Los efectos visuales son buenos y las actuaciones buenas, sobresaliendo Ralph Fiennes.
En conclusión, Exterminio: el templo de huesos da forma al capítulo 3 que está dividido en 3 partes. Es notoria la crítica que hace el director a la sociedad actual y al mismo tiempo la ironía de que nuestra actual sociedad es lo que él plantea en un futuro distópico y que ese futuro distópico tiene solución y es la unión entre las personas. Buena cinta para reflexionar y pasar el rato.






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