El depredador es una de esas sagas de películas que iniciaron en los ochentas y para las dos miles se intentaron modernizar y expandir con resultados tan deprimentes que tardó demasiado tiempo en verse una continuación pero siempre estuvo sobre la mesa la opción de un reinicio. Gracias a la cinta de Prey y la película animada el hype por esta saga se elevó en recientes fechas, y Badlands reafirma la nueva era de las películas del depredador.
La trama nos narra como Dek, un joven depredador llega a un planeta hostil con la consigna de cazar a una criatura a la que su especie, Yautja, temen. En primera para demostrar su valía y ser reconocido como un igual o miembro del clan y en segunda para compensar la muerte de su hermano. En este planeta inhóspito se encuentra con Thia, un ser sintético creado y enviado por la empresa Wayland Yutani para capturar y estudiar al mismo ser. Poco después se une al grupo el pequeño Bud, un changuito con ojos de pug que parece no tener mucho atractivo además de su piel endurecida. Y cuando Dek parece al fin poder enfrentar a la preciada presa aparece Tessa, la gemela sintética de Thia que con la ayuda de una pequeña milicia de también sintéticos, dominan tanto a la bestia como a el joven Yautja. Cuando parecía que el joven depredador sería parte de la colección de especímenes de Wayland Yutani Thia lo ayuda a escapar para que él, junto con todo lo aprendido en su estancia en el planeta Genna, armas hechas a mano y Bud pueda cazar a los nuevos cazadores y liberar a Thia. Después de conseguir el objetivo y consolidar su nuevo clan de tres, Dek regresa a su planeta y hogar para reclamar su reconocimiento y cobrar venganza por la muerte de su hermano.
La gran diferencia entre las primeras 2 películas y las siguientes películas derivadas radica en que las primeras empleaban el suspenso junto con la acción para desarrollar la trama mientras que el resto de las películas se enfocan en acción y ciencia ficción. Además, el director Dan Trachtenberg se volvió una constante de esta saga desde Prey y su mérito radica en que él reformó el canon de Depredador en Asesino de Asesinos y en está película, solo en comics se establecen las costumbres de los Yautjas y su mismo nombre por lo que alguien que no haya leído cómics desconoce toda esta mitología. Aunque se maneja al margen de Prey y KoK, Badlands no intenta cosas nuevas o extrañas más que unir al universo Depredador con el universo Alien. Además mantuvo en estás tres películas algo clave del personaje y la misma saga: la adaptación y aprendizaje. Dek y la mayoría de Yautjas aprenden por medio de sus errores y lo mismo pasa con los héroes o antagonistas de ellos. Dek en su batalla con Tessa se arma gracias a su experiencia en el planeta y Thia también aprende a adaptarse gracias a Dek. Este elemento creo yo hace al Yautja más creíble y más humano.
Las actuaciones de Elle Fanning como Thia y como Tessa son buenas. La animación de Dek y de los demás seres de Genna son buenas. Creo que un gran acierto de la película es manejar a Dek sin las armas clásicas de los Yautjas y el tono humorístico de Thia contrastando con la concentración de Dek en las situaciones de supervivencia.
En conclusión. Depredador: Tierras salvajes es una película que por la media hora de introducción no es necesario haber visto alguna película anterior de la saga para poder entenderla y disfrutarla. Yo espero que vengan más entregas de esta serie y a lo mejor una colaboración bien hecha con la también renovada saga de Alien siempre y cuando el director y su equipo creativo se mantengan constantes. Por lo tanto la recomiendo ampliamente.






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