Marvel se volvió famoso por hacer que su universo cinematográfico coincidiera en un tema principal. Una saga fílmica contada en otras historias o películas. Después de concluir este arco, las gemas del infinito, dio paso a otro arco algo ambicioso que para nada debía ser ejecutado de forma conservadora, el multiverso. Con tanto material y tantos personajes lo lógico era ver muchas variantes de un mismo personaje, ver posibles consecuencias de la interacción con esas variantes y tal vez dirigir a este universo fílmico a otro arco o distintos arcos internos del mismo multiverso. Pero no sucedió. Ahora viene una corrección que siento ya no logra salvar este periodo sin embargo puede llevarnos a algo nuevo y mejor.

La cuarta entrega del Capitán América en vez de llevarnos a un rival típico del super soldado retoma a un enemigo de Hulk. La película es muy pero muy simple. Ross es presidente de Estados Unidos y debe lidiar con los medios de comunicación mundiales, debe emplear la ruta diplomática para mediar y negociar y debe enfrentar el hecho de que se asoció a un villano para conseguir la presidencia y la consecuencia es su transformación en Hulk rojo. El capitán fungió como detective y policía aunque su lugar como el líder de los vengadores sigue en duda.

Lo principal que diferencia a Sam Wilson de Steve Rogers es la mediación. Sam resultó ser más diplomático, más conciliador en contra de Steve quien es más hombre de acción. Esto se debe principalmente a qué la cinta en cada pelea nos muestra que Wilson aún con la tecnología wakandiana sigue siendo un humano normal. Frágil y débil. Su pelea con Hulk rojo fue decepcionante e irreal pues Ross aunque no es Banner tiene un nivel de fortaleza equiparable y de los héroes que han aparecido en pantalla Hulk está muy cercano en poder a Thor. Falcón no es para nada un elemento que se emplearía para manejar un conflicto entre seres poderosos. Su victoria en la cinta se debe más que nada al poder del guión.

Ahora, ¿de qué sirve esta película en esta saga del multiverso? La verdad no aporta nada. El líder fue capturado y no hay otras amenazas palpables pues las palabras de Sterns en la escena post créditos se puede interpretar en este momento de varias maneras. Hasta que salgan las nuevas películas tendrá sentido.

En conclusión, Capitán América: un nuevo mundo es una película que no ofrece nada al universo de Marvel y que nos demuestra porque Sam Wilson en los cómics no funcionó como Capitán. Véanla solo en caso de que vengas viendo las películas de Marvel o consideres hacerlo o seguir haciéndolo en un futuro.

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