Debido a que la creatividad de Hollywood se ha terminado y que la crisis económica sirve como justificación a esta incapacidad de producir largo metrajes de buena calidad y/o originales; los estudios se ven en la necesidad de reciclar o readaptar clásicos para las audiencias modernas. Los pitufos representan la tendencia de modernizar las viejas fórmulas de los 60, 70 y 80, aun cuando esta fórmula ha demostrado ser poco eficiente en cosechar éxitos. Por otra parte, la creación de precuelas, secuelas, versiones alternas y reboots (borrón y cuenta nueva) son otra forma de darle atole con el dedo al público quien parece ser, acude a las salas de cine con el propósito de no pensar, abstraerse y consumir hasta la inmundicia más inmunda puesto que no exige o rechaza de forma terminante dichos pedazos de escoria que se venden a precios que para nada son justos.
Los pitufos (The smurfs)

La trama es tan sencilla como la de la misma serie animada. Gargamel en uno de sus intentos por atrapar a los pitufos logra dar con la aldea. Tontín quien haciendo honor a su nombre durante la evacuación toma un camino distinto provoca que un grupo liderado por Papa pitufo vaya en su rescate. Esto no pasa desapercibido por Gargamel quien los sigue a lo que vendría siendo una cueva. Ahí encuentran una cascada con un vórtice mágico-dimensional que resulta ser el único escape para los pitufos. Tan rápido como se sumergen en dicho remolino los pitufos son transportados a nuestro mundo, específicamente Nueva York. En México seguramente serian vendidos en el mercado de Sonora como alguna especie exótica, o consumidos en algún tipo de fritanga. Gargamel y Azrael logran pasar también aunque al ser el un humano su capacidad de reacción se ve limitada por los obstáculos naturales de una gran urbe. Tontín nuevamente se separa del grupo y se esconde en una caja la cual pertenece a Patrick, un publicista o algo semejante quien se lleva sus trebejos laborales a casa. Los demás pitufos se las ingenian para seguir a Tontín hasta la casa de Patrick donde su esposa y él les ofrecen hospedaje. Gargamel por su parte consigue recrear algo de magia con la cual puede atrapar a los pitufos. Papa pitufo al no poseer sus libros mágicos le es imposible crear un hechizo para reabrir el portal y regresar a casa, sin embargo Patrick le comenta que existe una librería con libros antiguos cerca. Allí los pitufos consiguen lo que buscaban y también se enfrentan a Gargamel quien se vuelve más poderoso al adquirir una varita con forma de dragón. Papa se sacrifica y se deja capturar para que los demás escapen. A pocas horas de poder ejecutar el hechizo de regreso los suspiritos azules deciden rescatar a Papa con ayuda de Patrick. Para ello abren el portal no para huir sino para hacer entrar a esta dimensión al resto de la aldea y atacar a Gargamel. Después de derrotar al malvado hechicero los pitufos se despiden de Patrick y regresan a casa dejando a Gargamel atrapado en la era moderna.
Los efectos digitales no aportan nada novedoso. El diseño intenta dar un poco de realismo a los pitufos, es decir, quitarle ese tono bidimensional de dibujo o caricatura. Lo consigue aunque al hacerlo pierden el feeling característico de estos personajes quienes tienen toda la facha de duendes o gnomos. Algo muy usual con las adaptaciones a computadora. La comicidad es otro punto en contra. Al ser una caricatura creada en otra época, digamos un poco más inocente o tonta, se antojaría que la modernización afectara este rubro, sin embargo se intentan mezclar elementos modernos con los antiguos consiguiendo así una comedia floja, desabrida y muchas veces ridícula. A pesar de que Hank Azaria se esfuerza por dar a Gargamel un tono semejante al de la animación pero al mismo tiempo distinguirlo con un aura un poco más maligna termina quedándose corto. Neil Patrick Harris como Patrick y Jayma Mays como Grace pasan con más pena que con gloria.
En conclusión, Los Pitufos son una de las muchas caricaturas de ayer y hoy que veremos adaptadas a la pantalla grande. Ofrecen poco visualmente, casi nada humorísticamente y económicamente resultan un gasto más que una inversión en entretenimiento. A pesar de que está orientada al público infantil estos sentirán unas grandes lagunas pues la acción no es continua y la cinta no tiene los elementos cómicos necesarios para atrapar su atención. En la escala láctea de adaptaciones de caricaturas viejitas al cine los pitufos fueron pitufados con un 6. En castellano podemos pitufientender esto como: “Alvin y las ardillas presentan mucho mejor desarrollo en la historia que los pequeños suspiritos azules. Antes de tomar la decisión de ir al cine es recomendable verla en casa”.
El Origen del Planeta de los Simios (The Rise of the Planet of the Apes)

Al ser una precuela esta nos ubica años antes de que los simios conquistaran el mundo y la raza humana dejara de ser la especie dominante. Así entonces Cesar, el famoso líder revolucionario de los simios tiene sus orígenes en una farmacéutica muy poderosa que dentro de sus líneas de investigación tiene a un equipo desarrollando una cura para el Alzhaimer y como es de esperarse los sujetos de prueba son simios. Este nuevo fármaco logra reconstruir dicho deterioro neuronal y también incrementa la inteligencia aunque el efecto secundario es un aumento significativo en la agresividad lo cual provoca el proyecto sea cancelado. Sin embargo se encuentra un bebe simio quien recibió de su madre los efectos del fármaco pero sin los efectos alternos. Este simio es adoptado por el líder de proyecto Will Rodman y es bautizado como Cesar. Cesar demuestra una gran inteligencia además de un gran apego al papa de Will, Charles, quien sufre de Alzhaimer. Y debido a este aprecio Cesar es confinado a un albergue de animales por defender a su amigo. Ahí, convive con los de su misma especia y aprecia la estructura social de esta sociedad animal, además de caer en cuenta de su realidad como una especie inferior. Al notar que los humanos les temían y que su ventaja radicaba en su inteligencia y organización, Cesar decide hacer inteligentes a sus compañeros al robar algunas muestras del fármaco empleado en Charles. Teniendo a su pequeño ejército de simios con una gran capacidad de organización lleva a sus tropas hacia la empresa médica para adquirir más muestras e incrementar sus fuerzas con los especímenes ahí hallados, los cuales han sido tratados con una nueva versión de fármaco la cual acelera su inteligencia aún más pero posee propiedades virulentas letales para los humanos. Al final, Cesar y su ejército huyen para forjar los cimientos del naciente imperio de los simios.
Las actuaciones no son malas aunque hubiera sido preferible que el personaje de Will tuviera un poco más de carácter. James Franco como Will Rodman hace una buena labor aunque su enfoque de científico no es totalmente verídico. John Ligthgow como Charles Rodman realiza una buena labor al retratar a un enfermo de Alzhaimer. Los efectos digitales capturan bien el movimiento de los primates, también está bien realizado el manejo de texturas de su pelaje aunque el aspecto facial aún requiere mucho desarrollo lo cual impide que el personaje digital transmita correctamente sentimientos y emociones como lo haría un actor maquillado-disfrazado.
En conclusión, El Origen del Planeta de los Simios es un buen pretexto para perder el tiempo el fin de semana. No la recomiendo para el público infantil pues su enfoque está orientado a explicar las razones emocionales que motivaron a César a rebelarse y crear las bases para el resurgimiento de esta franquicia; algo que los pequeños vagamente entenderán. En la escala láctea de películas de changos y macacos digitales recibe una evaluación relativa de 8. Esto puede decodificarse en español como: “No es el super drama, tampoco la maravilla en efectos digitales y mucho menos es harto interesante si desconoces la trama de la franquicia original. Sin embargo resulta entretenida y seguramente es algo mejor que lo que hallaras de cine mexicano exhibiéndose en este momento”.





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