Conforme se acerca el verano van saliendo poco a poco estrenos palomeros. Cabe aclarar que no todos son buenos y posiblemente algunos superen expectativas. En esta ocasión mis expectativas eran moderadas y fueron cumplidas aunque el final creo pudo mejorarse.
La trama narra los eventos sufridos durante una invasión mundial por seres extraterrestres y como el nombre de la película indica, se enfocan en la batalla de la ciudad de Los Angeles. Ahí un pelotón de Marines se embarca en la misión de encontrar sobrevivientes civiles en un sector de la ciudad. Conforme se adentran en territorio hostil van sufriendo perdidas. A llegar a su punto de extracción descubren al ser su helicóptero derribado que el enemigo cuenta ya con ataque aéreo (hasta ese momento solo se sabía que contaba con fuerza de infantería) y que era imposible enviar más naves de rescate pues su fuerza era superior. Por lo tanto el pequeño escuadrón y los 5 civiles hallados buscan escapar de la zona en un autobús pues la hora en que el ejército lance un bombardeo en la ciudad está cada vez más cerca. Lamentablemente son frenados a unos cuantos kilómetros de la base militar más cercana por tropas invasoras. En esta confrontación el teniente Martinez, jefe del escuadrón, cae en combate y un civil es herido de muerte. Durante su huida a la base se esconden en un edificio en espera del bombardeo sin embargo este nunca sucede. Al llegar a la base descubren que la causa por la que nunca hubo bombardeo fue porque la base fue destruida en su totalidad. Allí adquieren municiones y transporte para otro punto de extracción que parece aún vigente. Después de ser recogidos por el helicóptero el Sargento Nantz ve una zona oscura de Los Angeles y llega a la conclusión que en esa zona debe estar el comando central de las tropas aéreas. Por lo que decide ir solo en una misión suicida sin pensar que su ahora escuadrón iría con él. Solos, con unas cuantas armas dan con el comando central y notifican al ejército de su ubicación para lanzar un ataque inmediato. Los misiles hacen impacto consiguiendo destruir a la base enemiga con la consecuente de pérdida de la fuerza aérea enemiga (las naves no son tripuladas sino controladas a control remoto). Los héroes regresan a la base donde solo descansan un instante antes de volver a la acción.
Las actuaciones como es de esperarse en una película de acción no son la octava maravilla. Aaron Eckhart como el Sargento Michael Nantz realiza una buena labor. No es la típica pose aun cuando su personaje dignifica al soldado norteamericano ideal (honorable, valiente, sensible, atento, etc.). Ramon Rodriguez como el Teniente William Martinez realiza bien su labor como el soldado recién egresado del colegio. Michelle Rodriguez como la Sargento Elena Santos realiza una interpretación de papeles ya interpretados con antelación. Nada novedoso o atractivo en este aspecto.
Los efectos visuales bien logrados aunque nada trascendental. Las tropas aliens son como cualquier monito de consolas de ultima generación como Halo. La texturización, reflejos/destellos y física de las naves tampoco innova. Los efectos especiales (balazos, bazucazos, demoliciones, explosiones, sangre, etc.) bien logrados como es de esperar en este tipo de producciones. Lo que decepciona un poco es el diseño de los aliens, tanto sus uniformes como las naves aéreas o de artillería son muy atrasados o muy primitivos para ser una especie tan avanzada que puede realizar viajes interplanetarios.
En conclusión, Invasión del Mundo: Batalla-Los Angeles es un churrito americano ideal para un fin de semana y en compañía de la familia o amigos. Aunque la trama es predecible la narrativa es dinámica y por lo tanto es pasable. En la escala láctea de invasiones marcianas esta cinta recibe una evaluación relativa de 7. En castellano esto se traduce como: “Si al final todo el escuadrón hubiera perecido hubiera subido el rating. Buena para pasar el rato«.






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