De los géneros más desgastados que hay en la cinematografía sin duda alguna es el género de terror. En los últimos años no ha habido más que distintas perspectivas de este genero (terror psicológico, gore, japonés); qué por un breve momento tuvieron éxito pero que ahora son la receta que todo mundo ya sabe. Dentro de estos géneros están los de monstruos y dentro de esta gran subfamilia están los vampiros. A estos míticos seres se les han hecho mil y un adaptaciones, desde el espacio hasta el cibermundo, todas sin éxito. BloodRayne primordialmente es un videojuego de una vampiresa híbrida a la Blade cuya característica son sus sables y sus sugerentes escotes. No hace mucho fue llevada a la pantalla grande de la mano de Uwe Boll, dicha formula resulta en una soberana porquería con varios premios frambuesa. Los estudios para no errar esta vez realizaron un cambio en la formula. Y no mi estimado lector, no fue lo que la lógica nos diría o lo que un verdadero hombre de negocios haría. En vez de cambiar al mediocre de Uwe prefirieron llevar la cinta directamente a DVD. Es decir jamás será vista en un cine aunque desde casa podremos aburrirnos de igual o peor forma.

La historia ahora pone a Rayne (la vampiresa protagonista) en el viejo oeste. Su adversario en esta época es el famoso Billy de Kid quien por alguna razón es un vampiro que desea dominar el mundo. ¿Cómo? Bien, tomando bajo su poder a un poblado llamado Deliverance a donde el tren esta por llegar y por ende varios cientos de personas, lo cual le permitirá contagiar o convertir a un gran numero de gente en vampiros y así esparcir su enfermedad por toda América (del Norte). Al final prevalece Rayne y algunos sobrevivientes de este pueblo olvidado de Dios.

Natassia Malthe en su papel de Rayne es algo similar a una pastilla de Clonazepam. Empleando el típico cliché del palillo en la boca, poca expresión corporal y un guión mediocre le impiden desarrollar al personaje y darle personalidad. Zack Ward como Billy de Kid hace honor a los viejos malvados de los ochentas. Un malvado que habla mucho, que hace poco pero que siempre se encuentra en su pose de “maldito”. En general el resto de las actuaciones son decepcionantes, en gran parte debido a las exigencias del guión y a la mala dirección.

La música es original muy orientada a temas del viejo oeste, predomina la armónica, sin embargo resulta monótona y como consecuencia potencializa el efecto somnífero. Los efectos al nivel de una producción televisiva.

En conclusión BloodRayne II: Deliverance es una porquería. La primera lo fue pero tuvo al menos el plus de un desnudo de Kristanna Loken, mientras que en esta solo vemos a una Rayne con una vestimenta bastante incomoda y ligera para una mujer en dicha época pero al mismo tiempo demasiado cubierta y fría cosa que va en contraste con la imagen sensual del personaje del videojuego. No la recomiendo para nada, ni para solucionar problemas de sueño pero si aun desean verla bien pueden ir a su Blockbuster más cercano y rentarla pues después de verla seguro no querrán volverla a ver. En la escala láctea recibe una evaluación cuantitativa de 5. Lo que traducido en palabras quiere decir “No tiene abuela Uwe Boll, de la gaver”.

Una respuesta a “BloodRayne II: Deliverance”

  1. jajajajajajajajajajajajaja sus reseñas estan con drema ajajajajajajajaja ajajajaja
     
    salud, salud (o sea salud2) Maister!
     
    atte
    ya sabe quien =P

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